Brit Milá significa el Pacto de la Circuncisión y corresponde a que todo padre debe cumplir el precepto bíblico de circuncidar a su hijo al octavo día, o nombrara un representante calificado para hacerlo en su nombre.

La palabra Brit significa pacto, y la palabra para circuncisión es Milá; el nombre completo significa “El pacto de Circuncisión”.

La persona calificada para realizar el Brit Milá, recibe el nombre de mohel. Debe ser un judío piadoso, observante, que ha sido cuidadosamente instruido para realizar la circuncisión. Debe conocer perfectamente las leyes de dicha ceremonia, tal como están detalladas en el Shuljan Aruj y debe estar instruido en las técnicas más avanzadas de higiene quirúrgica.

No existe ninguna justificación religiosa para la práctica extendida entre algunos judíos de hacer que un médico o cirujano realice la circuncisión en tanto que un rabino presente pronuncie las bendiciones y oraciones que acompañan al rito. Un médico puede estar capacitado para realizar la cirugía de circuncisión, pero no está necesariamente calificado para realizar el Pacto de la Circuncisión. Es la adhesión a los términos de ese Pacto y no la recitación automática de las oraciones no que determina la validez religiosa. Las bendiciones rabínicas no otorgan validez a una circuncisión inadecuada desde el punto de vista religioso.

Los judíos que mantuvieron su adhesión a la práctica del Brit Milá a lo largo de la historia, a pesar de que las circunstancias no siempre fueron las más favorables. A menudo se encontraron frente a una legislación prohibitiva anti-judía, no porque la considerarán tan importante por razones higiénicas o médica, sino porque para nosotros el Brit Milá señala el pacto entre Di-s y el Pueblo de Israel.

Solamente una Milá realizada por un mohel capacitado puede continuar reflejando el significado de ese Brit.

El Brit debe realizarse el octavo día, aún si este acaece en Shabat o Yom Kippur. De esta manera, si un niño nace un lunes, el Brit será  el lunes siguiente, si nace un sábado, el Brit será el próximo sábado. Debido a que el día se cuenta desde el mediodía, al niño que nació un miércoles a la noche después de la caída del Sol, se le hará el Brit el jueves siguiente.

Un Brit debe realizarse durante el día, de preferencia pro la mañana.

El Brit solo puede posponerse si el niño está enfermo, es débil, o prematuro, o si la opinión del medico indica que la circuncisión puede ser peligrosa. en caso de dudas acerca de la condición del niño, la ley judía prescribe cautela y espera.

Durante el ritual de circuncisión, el padre del niño recita la siguiente brajá:

         “Baruj Ata, Hashem, Elokeinu Melej haolam, asher kidshanu bemitzvotav vetzivanu lehajnisó bivritó shel Abraham Abinu”´

 La cual tiene el siguiente significado:

         “Bendito eres Tú, Señor, Rey del universo, que nos has santificado con tus mandamientos y nos ordenaste hacer entrar al niño, en el Pacto de nuestro padre Abraham”

          Los invitados presentes responden “Amén” a está bendición y recitan en voz alta su propia oración:

         “Keshem Shenijnas la Brit, Ken Ikanes la Torah, ulejupa ule maasim tovim”

      Lo cual significa:

         “Del mismo modo como ingreso en el pacto, que pueda incorporarse en el estudio de Torá, al matrimonio y a la realización de buenas acciones”

 

Durante el Brit Milá se otorga formalmente al niño su nombre. Para un niño varón, el otorgamiento del nombre no tiene lugar en los servicios de la sinagoga.

A la persona que sostiene al niño durante la circuncisión, se le llama Sandak. Desde los tiempos antiguos fue siempre considerado un honor actuar en esta calidad.

Aunque es preferible tener un minián (cuando hay por lo menos 10 hombres mayores a 13 años en la congregación) en la circuncisión, ya que esto realza la observancia de esta Mitzvá y aumenta la alegría de la ocasión, esto no es absolutamente necesario. Cuando las circunstancias son tales que no puede obtenerse un minián, el Brit Milá puede ser realizado solamente con la presencia del padre.

Como ocurre con todas las ceremonias religiosas realizadas con alegría y regocijo, es correcto celebrar el Brit con una comida festiva. La comida servida en ocasión de un Brit se califica como una fiesta religiosa (Seudat Mitzvá).

Si un niño nace sin prepucio, como si ya hubiera sido circuncidado, o si la circuncisión se realizó antes del octavo día, se exige una circuncisión simbólica, que implica una pequeña incisión, dejando caer una gota de sangre de la piel ubicada debajo de la cabeza del niño. El rito se denomina Atafat Dam Brit y de este modo se reafirma el pacto de Abraham.