Cierto día, Moishele llegó tarde a su clase.
El maestro al terminar la clase se le acercó
cariñosamente y le preguntó acerca del motivo de su retraso.
Moishele le contó que de noche, antes de
acostarse se desvistió, se saca los zapatos, mas al la mañana no los
encontró y por eso su retraso.
El maestro muy inteligentemente se dirigió a
Moishele y le dio un consejo. Le dijo: - Escucha Moishele, yo te voy a dar
un consejo para que esto no te vuelva a suceder. Cuando te desvistas para
acostarte, toma un lápiz y un papel, anota a medida que te vas
desvistiendo donde colocas cada cosa y colócalo al lado de la cama. Mañana
al levantarte toma el papel y con su ayuda busca todo los que necesitas
para llegar al "Jeder" en hora.
Moishele "agradece" por su sabio consejo y se va
a su casa.
Al día siguiente Moishele nuevamente llega tarde.
El maestro al terminar la clase se dirige a Él y
le dice: - ¿Nu, Moishele? ¿Ésta vez qué te pasó? ¿Esta vez por qué te
retrasaste?
El alumno muy pícaramente lo mira y le contesta:
- Todo lo que tenía que buscar lo encontré, mas me costo mucho tiempo
poder encontrar a Moishele para poder vestirlo con sus ropas.