Rosh Hashana   ראש השנה

 

David y el Gabay

 

Cuando David se dirigió a la Sinagoga en vísperas de Rosh Hashana para averiguar los horarios del servicio, sabia que quería festejar la fiesta entre judíos. No fue tan fácil encontrar el Templo en la ciudad a la cual había llegado pocos días antes, pero ya que le fue importante , hizo el esfuerzo de caminar en el centro de la cuidad , preguntar a quienes le parecía podrían ser judíos como el.

Como todos los años , en la puerta de la sinagoga estaba el Gabay, el recolector, quien saludaba atentamente a quienes ingresaban al templo , recordándoles "¿Ya reservaron asientos para el servicio festivo?" -y agregaba- "Les recomiendo tener prisa ya que los lugares buenos ya se están agotando."

El saludo al Gabay con mucho respeto , presentándose con nombre y apellido , y contándole que había llegado recientemente a la ciudad , y le pregunto acerca de los horarios del rezo.

El Gabay le pregunto : -"¿Ya tiene pensado donde quiere sentarse?" -David le dijo que en las primeras filas- "Cerca de oficiante cuesta 100 monedas." -David se sorprendió , ya que en el lugar del que el provenía no se acostumbraba a comprar asientos , pero no quiso causar malestar , y le pregunto : -  "¿Hay lugares mas económicos?"

El Gabay le respondió : - "Seguro , puedes sentarte en la parte posterior del salón , solo cuesta 50 monedas , o como hace mucha gente , pagando 20 monedas puedes asistir al servicio sin asiento."

David le pregunto : -"¿Sr. Gabay , es que todos pagan por participar ?" -y el Gabay le respondió: -"Son las fiestas, pero las puertas del templo quedan abiertas , así que se escucha la oración y el Shofar incluso desde las escaleras."

David le agradeció por la información , y le deseó Shana Tova .

En Erev Rosh Hashana, o sea, en vísperas de Rosh Hashana, David se vistió con su mejor traje, y se dirigió a la Sinagoga. Llegando, advirtió que muchísima gente se paraba en la entrada del tempo , saludaba con Shana Tova y entraba al recinto , pero otros muchos se acomodaban en las escaleras. David también se acomodó cerca de gente que le pareció simpático, en las escaleras.

De repente se hizo silencio, y desde el interior de la Sinagoga se escucho vagamente: - "Bendito seas, Señor nuestro D'os, Rey del universo, que nos has dado vida, nos has sostenido y nos has permitido llegar a esta ocasión"

David se sintió un poco raro pero feliz, entre hermanos, festejando el Rosh Hashana, saludando y saludándose, invitando e invitándose..

Desde lejos se escuchaban los sonidos del Shofar.

 

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